¡Bienvenida/o!
Qué alegría que hayas llegado hasta aquí. Si estás leyendo esto, es probable que, al igual que yo, sientas curiosidad por este mundo lleno de barro. Con el tiempo me he dado cuenta de que la cerámica es una parte —una parte grande— de un sendero lleno de dudas, incertidumbres, aprendizajes y cambios… muchos cambios.
Gracias a ella no solo estoy aprendiendo a parar, sino también a descubrir una artesanía milenaria que merece un gran respeto. Y más en estos tiempos en los que se nos invita continuamente a producir, correr, comprar y vivir rápido para vivir más cosas. Puede parecer atractivo, pero cansa. Y cuando te cansas tanto que no puedes más, la vida —o tu cuerpo, tu mente… lo que sea— te para, y recuerdas lo que era respirar, saborear, valorar y conectar.
Todo ello lo he aprendido gracias a una decisión que tomé en un momento en el que vivía dentro de un ritmo tan acelerado que era insostenible y que llevaba años pasándome factura. Decidí parar, y la cerámica me ayudó a sostener esa decisión. Horas y horas dentro de una habitación de mi casa, con la mente centrada en un solo pensamiento, completamente distraída de los quehaceres o de los “debería” que tenía —y aún tengo— tan metidos en algún rincón de mi cabeza.
Conforme pasó el tiempo, comprendí que quería seguir ahí. Que esa sensación era oro. Y que la cerámica era mi amiga y mi terapia. Poco a poco fui cogiendo experiencia y confianza, y me lancé a intentar vivir de mis creaciones, sin tener ni idea de por dónde empezar.
El camino sigue siendo, como la vida misma, a veces maravilloso y otras muy complicado. Pero siempre permanece el agradecimiento constante de poder estar viviendo todo esto.
Moglï nació de una necesidad que desconocía y de un enamoramiento profundo por la cerámica. De esa magia que ocurre cuando un trozo de tierra se transforma, tras días de espera y cuidado, en una joya o en un objeto que te acompaña en tu día a día. Para mí, modelar el barro es también una forma de modelarme a mí misma: quitando las prisas y abrazando la imperfección que nos hace únicos.
En este blog quiero abrirte las puertas de mi taller y de mis pensamientos. Compartiré contigo los aprendizajes, los procesos, las historias detrás de cada colección y esos pequeños momentos de inspiración que dan vida a cada pieza.
Cada pieza que encuentres aquí es perfectamente imperfecta. No hay moldes ni producciones en serie; solo manos, barro y mucho amor.
Gracias por valorar la artesanía contemporánea y por dejar que un trocito de mi mundo forme parte del tuyo.
¡Ponte cómoda/o y disfruta del viaje!
Con cariño,
Elena.